miércoles, 23 de junio de 2010

¿Es el aprendizaje algo trivial?

Hablar de aprendizaje es hablar de un fenómeno multifactorial de gran complejidad. La tradicional y conductista definición de aprendizaje como el logro del cambio de conducta dista mucho de ser una definición acertada. Si analizamos el aprendizaje desde un punto de vista cognoscitivo, entonces pensamos en los procesos que se llevan a cabo para incorporar nueva información a nuestro mapa de contenidos, y como esta nueva información se interconecta con información previamente adquirida. Por otro lado cuando hablamos de aprendizaje significativo hablamos de aprendizaje de contenidos que son de interés del alumno, aprendizaje que el alumno es capaz de aplicar en su vida cotidiana, que el mismo desea aprender y no contenidos que son ajenos a el y que son seleccionados desde afuera. Una de las últimas teorías que han aparecido para explicar el aprendizaje es el constructivismo, el cual considera que el alumno construye su propio contenido. Y en el cual la función de profesor es meramente de mediador. El alumno a través de interactuar con el medio y con los contenidos irá descubriendo su propio aprendizaje. Sin embargo no debemos dejar de lado, cuando hablamos de aprendizaje que este no se lleva a cabo en forma aislada o individual por lo cual ha surgido el socio constructivismo. Esta teoría considera que el aprendizaje se lleva a cabo a través de un proceso social, o sea, en interacción con otros individuos.

Además, cuando hablamos de aprendizaje, no solo debemos considerar los aspectos técnicos de cómo el alumno aprende, si no que debemos considerar que el alumno es un ser humano, susceptible a sentimientos. Así que cuando hablamos de aprendizaje debemos considerar el aspecto humano de nuestros alumnos, que están expuestos a sensaciones y sentimientos que de alguna manera u otra afectan el proceso de aprendizaje. Podemos tener a un alumno perfectamente habilitado para el aprendizaje, pero, si por otro lado tiene problemáticas de índole familiar o sentimental; estas se pueden convertir en un distractor o una barrera para su aprendizaje. Nuestros alumnos no son solo una habilidad, una competencia, una actitud, o un proceso cognoscitivo; son un ser humano con emociones y sentimientos. Por lo tanto cuando hablamos de aprendizaje debemos considerar esta parte humana de nuestros alumnos, la cual pude ser un factor coadyuvante hacia el aprendizaje cuando se saber manejar como en el caso de la motivación, o por el contrario se puede convertir en una barrera para el aprendizaje.

2 comentarios:

  1. Estimado Jaime:
    Te felicito por el artículo sobre aprendizaje como fenómeno individual y social, ya que es cierto que el alumno construye su aprendizaje, pero dentro de un contexto social. Y coincido contigo en la necesidad de considerar que quien está aprendiando, ante todo es un ser humano que requiere de comprensión y motivación para que aprenda.
    Saludos
    Laura Rguez. Guízar

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  2. Hola Jaime

    El alumno como tu lo comentas es un ser humano con sentimientos que puede afectarle los sucesos que este viviendo, esto repercutira en su desempeño como alumno, es notorio cuando los alumnos se enamoran yo digo este en la luna, y es verdad porque solo le interesa esa persona y solo piensa en ella, como también cuando hay problemas en casa ya sea de dinero, por problemas entre los padres.

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